🥊 Cómo recuperarte después de entrenar (y qué hacer si los músculos duelen mucho)
- Decisao Boxing

- 30 sept 2025
- 2 Min. de lectura
Si después de entrenar sientes que caminar, agacharte o incluso levantar los brazos se volvió un reto… ¡tranquilo, no eres el único! Ese dolor se llama DOMS (Delayed Onset Muscle Soreness) - Dolor Muscular de Aparición Tardía- y aparece entre 24 y 72 horas después del ejercicio.
La buena noticia: es parte del proceso de adaptación de tu cuerpo para volverse más fuerte.
Aquí te damos recomendaciones prácticas para recuperarte más rápido y evitar que el dolor te frene:
1. Haz movimiento ligero
Aunque parezca raro, volver a moverte ayuda más que quedarte quieto. Caminar, trotar suave, bici estática o movilidad articular aumentan la circulación y reducen la rigidez.
2. Hidrátate bien
El agua y los electrolitos son clave. Si te deshidratas, el dolor se intensifica porque los músculos no se recuperan igual de rápido}
3. NUTRE los MÚSCULOS
Después del entrenamiento dale a tu cuerpo lo que necesita:
Proteínas para reparar fibras musculares.
Carbohidratos para recuperar energía.
Frutas y verduras para reducir la inflamación gracias a sus antioxidantes.
4. Estira y relaja
Haz estiramientos suaves después de entrenar. También puedes hacer masajes para liberar tensión.
5. Descansa de verdad
El músculo no crece durante el entrenamiento, crece cuando duermes. Procura 7–9 horas de sueño de calidad, porque ahí ocurre la mayor reparación muscular.
6. Técnicas extra
Baños fríos o de contraste (frío/calor): alivian la inflamación.
Compresión ligera (medias o ropa deportiva ajustada): mejora el flujo sanguíneo.
🚨 Cuándo preocuparse por el dolor
No todo dolor después de entrenar es “normal”. El Dolor Muscular de Aparición Tardía (DOMS) es parte natural del entrenamiento: suele sentirse como rigidez o molestia generalizada en los músculos y desaparece en pocos días
Aun así, es bueno diferenciarlo de otras molestias que pueden requerir un poco más de cuidado:
Dolor agudo y punzante, localizado en un punto específico.
Inflamación evidente o calor inusual en la zona.
Incapacidad para mover una articulación con normalidad.
Sensación de debilidad repentina en un músculo en particular.
Si notas algo de esto, no significa que estés lesionado automáticamente. Lo mejor es dar un descanso adicional, trabajar movilidad suave y revisar tu técnica.
Si la molestia no mejora en varios días, ahí sí vale la pena consultar a un profesional.
Conclusión
El dolor después de entrenar no es tu enemigo, es la señal de que tu cuerpo está evolucionando. Si aprendes a recuperarte bien, no solo reducirás molestias, sino que volverás más fuerte y con más energía a tu próximo entrenamiento.

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